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De la tinta a la imprenta

Mo Yan, de la miseria al Premio Nobel de Literatura

"Ignoro los conceptos literarios rimbombantes, pero sí sé cómo tejer una historia cautivadora"

Una infancia golpeada por la miseria

Mo Yan (en chino, 莫言, Mò Yán) nació en Gaomi, Shandong, el 17 de febrero de 1955. Se crió en una época en que China era azotada por una crisis económica y en la que la población se afanaba en dos cosas: por un lado, alabar al Partido en su experimento comunista y, por otro, intentar escapar de la muerte.

En el Prefacio de su obra Shifu, harías cualquier cosa por divertirte, Mo Yan recuerda que, durante su infancia, los niños iban prácticamente desnudos incluso en invierno. Pero no pasaban frío, ya que estaban acostumbrados a combatir las adversidades desde el momento en que nacían. Los niños solo pensaban en dos cosas: comida y cómo conseguirla. Mo Yan afirma que él y sus compañeros pasaban tanta hambre que llegaban a comerse las hojas de los árboles o la corteza del tronco.

En uno de los capítulos de su novela Rana, se describe una escena en que un camión vuelca un cargamento de carbón en la puerta de una escuela primaria y los niños, sorprendidos por ese material negruzco y desconocido, comienzan a lamerlo y, tras descubrir que su sabor no les desagrada, a devorarlo. Pero es en el Prefacio de Shifu, harías cualquier cosa por divertirte donde descubrimos que ese episodio no es ficción, sino que ocurrió de verdad y sus protagonistas fueron Mo Yan y sus compañeros de colegio.

¿Por qué el seudónimo “Mo Yan”?

Mo Yan estuvo poco tiempo en el colegio, ya que en lugar de estudiar tuvo que dedicarse a cuidar del ganado que poseía su familia. Como se pasaba los días en las praderas solo, trataba de hablarle al ganado, a los pájaros o a las nubes, pero no obtenía ninguna respuesta. Finalmente comenzó a hablar solo, lo que se convirtió en una costumbre. Sin embargo, cuando su familia lo sorprendió hablando con un árbol y sus compañeros de la brigada de trabajo lo escucharon hacer rimas en voz alta, esta costumbre empezó a traerle problemas. Su madre le insistía en que dejara de hacerlo pero, por mucho que se esforzaba, le resultaba imposible, de ahí que, cuando se convirtió en escritor, eligiera el seudónimo Mo Yan 莫言 (literalmente, “no hables”).

Cuándo y por qué decidió hacerse escritor

Entonces, ¿cuándo y por qué decidió Mo Yan hacerse escritor? La brigada de trabajo donde Mo Yan residía y trabajaba recibió un día a un estudiante universitario de lengua china que había sido tachado de derechista y enviado allí a trabajar. Un día, mientras todos trabajaban en los campos, comentó que tenía un conocido que ganaba tanto dinero como para permitirse comer deliciosos jiaozi tres veces al día. Cuando todos sus compañeros, a los que se les hacía la boca agua, preguntaron sorprendidos cómo podía ser eso posible, el estudiante respondió: “Es escritor, ¿no lo entendéis? ¡Escritor!”. Ese fue el momento en que Mo Yan decidió convertirse en escritor. Y el motivo: no pasar hambre nunca más.

 

El estilo que ha dado la vuelta al mundo

Debido a la situación política y social de China tras la muerte de Mao, los escritores de la época movían cielo y tierra hasta conseguir que sus novelas esquivasen la censura y los tabúes. Por ello las primeras obras de Mao no tuvieron mucho impacto y algunas ni siquiera fueron publicadas por no ser “lo suficientemente revolucionarias”. Más tarde, la literatura comenzó a sufrir cambios y, en los años 80, China comenzó a abrirse al mundo y a recibir la influencia de escritores extranjeros, muchos de los cuales Mo Yan admiraba.

Escribió novelas que han dado la vuelta al mundo, como Sorgo rojo, Las baladas del ajo, La república del vino, Rana, Grandes pechos, amplias caderas, etc. También ha escrito relatos cortos, un formato que goza de poco prestigio en China, pero que él defiende a capa y espada, pues según él, “la altura de un escritor solo puede venir determinada por las ideas que deja traslucir su obra, no por la longitud de ésta”. Entre sus relatos más populares podemos encontrar Shifu, harías cualquier cosa por divertirte, Niña abandonada, El hombre y la bestia, Historia de amor, La cura, Niño de hierro, Volando, Jardín Shen, etc.

En general, la obra de Mo Yan se ha caracterizado por tratar temas sociales y en ocasiones polémicos de la sociedad china, como pueden ser la política del hijo único, la superpoblación, el hambre y la miseria en la clase obrera, el amor entre personas de distintas clases sociales, la corrupción política, la vida de los campesinos, etc.

 

“Ignoro los conceptos literarios rimbombantes, pero sí sé cómo tejer una historia cautivadora”

Tras varios años dedicándose a la escritura, en 2012 Mo Yan recibió el Premio Nobel de Literatura, reconociendo así su particular estilo como escritor y convirtiéndolo en el segundo escritor chino en recibir tal galardón. Mo Yan reconoce que sus obras puedan poseer un estilo propio dentro de la literatura china contemporánea, así como en el panorama internacional, pero siempre se ha esforzado en recalcar su pasado humilde, que no recibió mucha educación, por lo que desconoce estilos o tendencias literarias y que poco le interesa usar un lenguaje pomposo en sus relatos. En sus propias palabras, “Puede que sea un ignorante en lo que se refiere a conceptos literarios rimbombantes, pero sí sé cómo tejer una historia cautivadora, algo que aprendí siendo niño de mi abuelo, de mi abuela y de otros cuentacuentos de mi pueblo. Los críticos que basen sus teorías de la literatura en teorías científicas de cualquier tipo, no me tendrán muy en cuenta. Pero me encantaría verlos escribiendo un relato que capture la imaginación del lector”.

 

Imágenes: 百度图片

Rocío Gómez Hinojosa, profesora y traductora de español, inglés y chino. Soy de Martos (Jaén), pero casi siempre estoy trotando por el mundo. Estudié Traducción e Interpretación y viví dos años en Estados Unidos, pero el idioma y la cultura china me atraían tanto que comencé a estudiar chino en mi tiempo libre y desde entonces no he parado. He vivido un año en Xian y ahora voy a pasar otra temporada en Hainan, a la vez que desarrollo un proyecto llamado “La fábrica del mundo” para ayudar a los hispanohablantes que estudian chino.

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