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El dragón y la cámara

Ren Hang

Hace dos años, cuando descubrí, casi por casualidad, la fotografía, mi afición por bloguear sobre la lengua china pasó un segundo plano. Mi interés por la fotografía resultó devastadora, del día a la mañana mi vida se convirtió en un aprendizaje constante. En la mesita se amontonaban los libros de fotografía y, cuando el trabajo me lo permitía, me pasaba tardes enteras leyendo blogs y viendo imágenes. Pero como ya anunciaba cuando pasé de escribir de chino a fotografía, mi interés, casi involuntario, por el mundo chino nunca ha dejado de existir y mi ojo siempre ha terminado fijándose en fotógrafos o temáticas chinas.

En junio del año pasado escribí en mi blog primogénito Me llamo 玛丽 una entrada sobre distintos autores chinos que me llamaban la atención. Entre ellos, estaba Ren Hang. Me gustaba por lo directo de su fotografía, nada de artificios, un estilo naïve, usa flash si hace falta para crear altos contrastes, desnudos, imágenes atrevidas y raras. Sus fotografías me engancharon sin saber por qué, no son retratos ultracuidados, son de esas fotos que cuando uno que no sabe mucho las ve dice «si esa foto la hago yo con el móvil», están exentas de pictoricismo recargado. Son cuerpos desnudos. Hombre, mujer, da igual. Sexualidad naturalizada. Labios rojos. Uñas rojas. Plantas. Juegos. Flash. Pero tiene gancho y, oye, mucha valentía, no solo porque se hacen en China y pueden estar sujetas a una mayor censura, sino porque los desnudos son siempre extremadamente complicados y si encima consigues que la persona que está desnuda esté cómoda y haga todo lo que tienes en mente, ya es para premio.

Pues de esto que te levantas una mañana, abres Instagram y ves que una fotógrafa que sigues ha subido una foto «en recuerdo a Ren Hang». Qué raro. Sigues viendo el nombre de Ren Hang en varias publicaciones, distintos fotógrafos, algo empieza a hacer clic en tu cabeza, no puede ser, me falta café. Pero era cierto, el 27 de febrero Ren Hang se quitaba la vida en Berlín, tenía 29 años. El 2017 iba a ser el año de su consagración, casi de forma simultánea el museo FOAM de Ámsterdam y el Museo de Fotografía de Estocolmo le estaban dedicando sendas exposiciones monográficas.

Ren Hang padecía de una depresión que no lo ocultaba, escribía sobre ello abiertamente en su página web, en sus poemas. Una vez le dijo a una entrevistadora que cuando cuando estaba deprimido se sentaba en la mecedora de su terraza y sentía que salía volando. En otra ocasión, dijo que «si la vida es un abismo sin fondo, cuando salte, la caída sin fin será también una forma de volar». Él nos hizo volar con su fotografía y poesía y, de igual modo que celebramos la vida, hay que celebrar la muerte y los recuerdos. Así que disfrutemos de las geniales imágenes que nos dejó el joven Hang.

 

 

Más información:

Web de Ren Hang: http://renhang.org/

任航:我根本不知道“私摄影”是什么 (chino) 24/02/2017 http://www.weibo.com/ttarticle/p/show?id=2309404078823485365630

El País, La inesperada muerta de Ren Hang, Carlos Primo, 21/03/2017 http://elpais.com/elpais/2017/02/28/icon/1488298822_198055.html

Teresa Moya Madrona, soy traductora, subtituladora, viajera y bloguera. Nací en en Granada en 1988. Tras licenciarme en Traducción e Interpretación en 2010, decidí -guiada por mi pasión por el mandarín y la cultura asiática, mudarme a Shanghái, donde terminé quedándome dos años. Actualmente, ya en España, me dedico a traducir textos en inglés, chino y español y a estudiar un posgrado de Traducción Audiovisual. Y como no, a colaborar con Yuanfang Magazine. Este es mi blog y pagina personal