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De los Han a las Prefecturas, el fin de una era.

Japón buscaba garantizar su independencia frente a las potencias extranjeras

Pocos momentos de la historia están tan documentados como lo fue el paso del periodo Edo al periodo Meiji. Japón sufrió uno de los mayores cambios sociales, políticos y económicos de toda su historia, de este modo, buscaba garantizar su independencia frente a las potencias extranjeras. La reordenación de los territorios era vital, así que, de la mano de los antiguos Daimios, los Han se convertirían en una nueva unidad administrativa, las actuales prefecturas toman forma.

Mapa de Japón por provincias, dibujado por Nagakubo, Sekisui, 1717-1801

En agosto de 1871 se consolidaría un proceso iniciado en marzo de 1869. La idea del naciente gobierno Meiji era clara, solo un gobierno centralizado y unificado podría hacer frente a las amenazas extranjeras. Los Daimio, señores feudales en terminología occidental, conscientes del papel que jugaban en la construcción del estado, comienzan a devolver sus Han (palabra japonesa que definía el territorio del señor feudal) voluntariamente a manos del emperador.

La devolución nominal de los territorios a jurisdicción imperial no implicaba la pérdida de potestad de los mismos ya que, en el diseño del nuevo estado Meiji, los antiguos señores seguirían jugando un papel fundamental para consolidar las estructuras emergentes. El primer paso lo dieron los Daimios que se alinearon en el bando imperial durante las Guerras Boshin, de esta manera, los señores de Satsuma o Chōshū ponen en marcha un proceso que será ejemplar, sin ningún tipo de discusión, para los demás señores del país.

Mapa de Japón en 1880 con el sistema de prefecturas. Autor desconocido.

De esta manera, los 270 Han del periodo Edo pasan a convertirse en 72 prefecturas, cada una de ellas con un gobernador designado por el gobierno central, muchos de los antiguos señores asumen esta nueva responsabilidad. Los nuevos cargos creados son otorgados en función del peso de los antiguos Han, de este modo, no es de extrañar que los Daimios con más poder en el periodo Edo, junto con sus vasallos y protegidos, pasaran a engrosar las filas del gobierno central.

El proceso de centralización y mejora de la burocracia Meiji mantendría cambios durante la consolidación del nuevo gobierno, de este modo, no es de extrañar que el sistema de las prefecturas ampliara o disminuyera su número en función de la racionalización estatal. Este proceso no estuvo exento de complicaciones, los levantamientos armados no se hicieron esperar, siendo la “Rebelión Shinpūren” o la “Rebelión Satsuma” los más importantes de los primeros años del gobierno Meiji.

La desaparición de los señoríos y del sistema feudal, significaba el fin de tradiciones arraigadas en Japón siendo los samuráis los más afectados por la consolidación del sistema de prefecturas. La puesta en marcha de un nuevo modelo para el reparto de los antiguos estipendios en 1869 obligaba a la clasificación de los samuráis por un rango, determinado por el gobierno en función a su pasado Tokugawa. De este modo nacen los Shizoku y los Sotsu, samuráis de alto y bajo rango respectivamente que, nuevamente serán revisados en 1872 dejando a casi la totalidad de los Sotsu sin su retribución. Para 1873 se graban las retribuciones de los samuráis existentes entre un 5% y un 7%; en 1874, las cantidades en metálico pasan a ser bonos estatales que serán de obligado cobro en 1876.

La apuesta es un salto al vacío, la coyuntura exigía medidas de choque de rápida implementación, la idea era evitar que Japón se convirtiera en presa de los intereses imperialistas de las potencias europeas, como ya le estaba ocurriendo a China. En palabras el profesor Andrew Gordon: “La creación de este estado burocrático fue un paso de gran importancia en la historia del Japón moderno. Los gobernantes Meiji heredan del legado Tokugawa el régimen burocrático administrado por los samurais. Extendieron su alcance mediante la eliminación de los dominios. Profundizaron su alcance mediante la sustitución de la maquinaria administrativa Tokugawa torpe y el solapamiento de jurisdicciones con los ministerios funcionales y con responsabilidades claramente definidas“.

Proclamación de la constitución Meiji. Grabado de Toyohara Chikanobu.

Cabe señalar que la implementación de las prefecturas fue vital para continuar con el proceso reformista en todos los ámbitos. La racionalización de la economía del país, sujeta antes a los intercambios entre dominios, empieza a dar sus frutos. La estandarización de las normativas y la monetarización de la economía permiten al gobierno construir un sistema de corte occidental, salvando las distancias aplicables. Se emprende la labor de consolidar la producción agrícola al tiempo que se invierten cantidades ingentes de dinero en la industrialización del país, siendo el propio campo víctima del trasvase de capitales.

Otro de los elementos llamativos de esta transformación, es la creación de unas fuerzas armadas de carácter nacional. Durante el periodo Edo, lo habitual era que cada Han poseyera una milicia fiel al Daimio, junto con un cuerpo de samuráis igualmente fieles al señor. El nacimiento de las prefecturas apunta a una identidad nacional, no regional, donde el individuo sea fiel al emperador y no al Daimio de turno. Yamagata Arimoto será el encargado de la transformación del ejército. Inspirado por el modelo prusiano, instaurará el servicio militar obligatorio, siendo una de sus políticas más discutidas en la época y evitando que el grueso de los samuráis se enrolen en el nuevo ejército, limitando a 10.000 su número en activo.

Desde Ágora Nipón invitamos a nuestros lectores a profundizar más sobre este evento clave en la historia japonesa. Conocer los orígenes del actual modelo territorial nos brinda claves para entender su pasado y su presente.

 

Para saber más:

 

Alejandro Varón Vásquez

Graduado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, su actividad académica gira entorno a los estudios modernos y contemporáneos de Asia Oriental siendo Japón su principal campo de investigación en el que trabaja actualmente.

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