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Política japonesa, la pugna por la hegemonía.

Reunión de partidarios de la reforma constitucional (artículo 9) en 2015

Las últimas semanas están siendo un conflicto abierto en lo que a política japonesa se refiere. La aprobación por parte de la Dieta Imperial del principio de sucesión ya es un hecho (Ágora Nipón: La cuestión imperial, la sucesión del trono el crisantemo). También debemos señalar que durante las últimas semanas, el gabinete del primer ministro Abe se encuentra bajo sospecha debido a las acusaciones de corrupción que viene capeando desde hace meses.

El terremoto político japonés gira entorno al proceso de abdicación del emperador Akihito, Desde las primeras declaraciones del emperador sobre este tema, cerca de 8 años, hasta la aprobación final del decreto de abdicación, a principios de este mes de junio. El debate ha sido nacional y con profundas reflexiones por parte de toda la sociedad del país. En Japón, el emperador es más que la representación del estado, es la piedra angular del sistema político construido tras la Segunda Guerra Mundial. Pero ¿qué intereses se mueven entorno al proceso de abdicación? Según explicaciones del historiador Jeffrey Kingston a diversos medios, los problemas sobre el debate de la abdicación y los escándalos que actualmente rodean al gabinete Abe están conectados.

Para el profesor Kingston, el hilo conductor es un opaco “Think tank” de corte conservador, que recibe apoyos de los entes públicos. En febrero se destapo un escándalo que compromete al grupo educativo Moritomo Gakuen. La relación de este grupo y sus políticas educativas han sido cuestionadas por todo el país ya que aplican un programa educativo de corte nacionalista (donde niños entre los 3 y 5 años son instruidos en los principios del “Decreto de Educación Imperial” de 1890, donde, entre otros temas se inculcan los principios de auto-sacrificio por la patria). Por si fuera poco, también se señala al grupo educativo de inculcar principios de corte militarista, además de distribuir panfletos donde se pedía la expulsión de inmigrantes chinos y surcoreanos.Parece ser, según los señalamientos de los medios de comunicación japoneses, que en el centro de la polémica está el propio Primer Ministro Abe y el Lobby Nippon Kaigi. Abe es asesor de esta organización privada de carácter ultra-nacionalista. Además, destacados miembros de la política, sociedad y cultura japonesa también participan de esta organización, que alcanza unos nada despreciables 37.000 miembros.

Tadae Takubo, presidente de Grupo Nippon Kaigi. Cena a corresponsales extranjeros, julio de 2016

Siendo el revisionismo histórico su principal objetivo, la Nippon Kaigi está detrás del proceso de reforma constitucional del país, que se saldó con un éxito para ellos: la modificación del artículo 9 de la Carta Magna (que hacía referencia al pacifismo y a la renuncia de la guerra por parte de Japón). Del mismo modo, la presión del grupo sobre el decreto de abdicación ha sido importante ya que no lo apoyan (la intención del grupo es impedir a toda costa un proceso que para ellos va en contra de los valores nacionales). Cabe señalar que además de Abe, otros miembros del gobierno y del partido dentro de los diputados nacionales también comulgan con el ideario de la Nippon Kaigi.

La preocupación es extrema en la oposición al gobierno y va creciendo entre los ciudadanos de a píe. Las últimas encuestas de intención de voto señalan un descalabro en la popularidad del primer ministro desde que se destapó este escándalo a medios del mes de febrero. Incapaz de dar una respuesta satisfactoria a este problema, Abe se ha “atrincherado” y se desmarca de la política educativa de la institución, sin hacerse responsable del apoyo que los gobiernos )regionales y naciones) brindan a centros educativos de este tipo. Para el profesor Kingston, el proceder de Abe depende de la profundidad de la investigación, pero señala que lo más probable sea una renovación del gabinete y alguna dimisión.

La desconfianza crece a medida de que este “Think tank” conservador gana terreno político, otro de sus papeles en los últimos meses tiene que ver con el proceso de abdicación. El grueso del grupo defiende que no debe producirse y se oponen frontalmente a ello, lo que pone contra las cuerdas al grupo parlamentario del gobierno (Partido Liberal democrático) que ha sido el defensor en la Dieta del proceso de abdicación tras el anuncio del emperador de retirarse.

El proceso de internacionalización del heredero ya ha empezado. Su agenda institucional está creciendo al tiempo que la del actual emperador disminuye. La visita a Dinamarca de la semana pasada es un buen termómetro para ver como se desenvuelve el futuro sucesor del trono del crisantemo. Mientras, en Japón, el debate en las calles sobre la reforma del artículo 9 sigue convocando manifestaciones. Estas han recibido un nuevo impulso con los señalamientos sobre el entramado de la Nippon Kaigi.

Desde Ágora Nipón seguiremos con especial interés el desarrollo de estos eventos, el complejo juego de influencias y política en Japón no es nada nuevo, pero asistimos a un importante “match Ball” entre los lobbies y el parlamento.

Abe en una visita al santuario sintoista de Yasukuni, diciembre de 2013

 

Para saber más:

 

 

 

 

 

Alejandro Varón Vásquez

Graduado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, su actividad académica gira entorno a los estudios modernos y contemporáneos de Asia Oriental siendo Japón su principal campo de investigación en el que trabaja actualmente.