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El futuro de China: ¿dominación global o implosión inminente? Parte I

“La solución (…), sería reinstaurar el tiānxià (天下), presumiblemente bajo un liderazgo chino que juegue el papel de adjudicador de ‘todo lo que hay bajo el cielo’.”
Zhao Tingyang
“[China] has a very long way to go to become –if it ever becomes- a true global power.”
David Shambaugh
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Fuente: lospuebloshablan.org/Reuters

 El asunto que llevamos discutiendo durante ya un par de meses, la redistribución del poder en el Sistema Internacional, presenta implicaciones de carácter interno para todos los países, de forma más acusada cuanto mayor es la integración de estos en los procesos de globalización. Por el interés que despierta este tema, propongo empezar hoy un recorrido por los elementos que definen las diferentes visiones que existen sobre el futuro de China en la arena internacional.

China no es una excepción al efecto local –interno- del desplazamiento de poder apuntado más arriba: su élite gobernante, el Partido Comunista de China (PCCh), para hacer frente a una realidad cambiante que amenaza en ocasiones con erosionar sus espacios de poder más tradicionales, alterna –o más bien compagina- movimientos de apertura junto a campañas destinadas a endurecer el control sobre un amplio espectro de la vida cotidiana de sus ciudadanos y empresas. Y es exactamente ahí donde se manifiesta dicho desplazamiento de poder, en clave no internacional sino doméstica, sobre el que observadores de la política china no se ponen de acuerdo. Como ejemplo ilustrativo de las divergencias que provoca la evolución del Sistema Internacional y las acciones que toma en consecuencia el PCCh, tomaremos el debate al que estamos asistiendo desde hace unos pocos días, iniciado con la publicación, por parte del reputado sinólogo David Shambaugh, de un artículo para The Wall Street Journal titulado The Coming Chinese Crackup.

Por explicar los antecedentes, es necesario resaltar que Shambaugh es la punta de lanza de los autores que defienden que, si bien el desarrollo chino de las últimas décadas es uno de los procesos de progreso más apabullantes de la historia, lo cierto es que China no alcanzará la condición de global power, debiendo conformarse con la de global actor, dado que carece de varios atributos necesarios para ser considerada como tal. En este caso la bien merecida fama de Shambaugh ha actuado como altavoz de su polémico texto, generando respuestas de varios tipos al punto central del mismo, que consiste nada más y nada menos en aventurar que el fin del ‘reinado’ del PCCh ha comenzado y está cerca -¿cuándo exactamente?- de materializarse catastróficamente.

Los elementos en los que se basa el artículo son principalmente cinco: 1) el aumento de personas de altos ingresos que deciden enviar a sus hijos a estudiar al extranjero, o incluso hacer que nazcan fuera del país, junto al incremento de las actividades económicas en el exterior de los chinos más adinerados –fugitivos financieros-; 2) la intensificación de las políticas gubernamentales de represión desde el acceso al poder de Xí Jìnpíng en 2012; 3) la impresión del autor de que incluso los más leales al régimen han perdido su creencia en el éxito/legitimidad del sistema; 4) la corrupción, que no sólo es parte intrínseca del régimen sino de la sociedad china en conjunto. Por tanto, la campaña de Xí contra esta lacra sería en realidad un proceso de purga de posibles rivales políticos; y 5) las fallas sistémicas de la economía china.

Entre todas las réplicas emitidas, una de las más ponderadas –según mi opinión- es la elaborada por Eric Fish bajo el sugerente título I Have No Idea What’s Going to Happen in China, and Neither Do You. Fish viene a decir que está muy bien pronosticar la caída definitiva del PCCh, y con ello la llegada de una nueva era en la historia china, pero que hacerlo de manera sensacionalista –grandes titulares, pocos datos- parece más bien una estrategia destinada a generar publicidad para el tándem autor/publicación.

Para ello, se enfrenta al texto de Shambaugh con otro un poco más antiguo, de finales de 2014, escrito por Arthur R. Kroeber para el portal ChinaFile.com. No profundizaré demasiado en por qué Kroeber piensa que Here is Xi’s China: get used to it, pero un repaso somero ofrece una serie de elementos que son, al menos, tan convincentes como los que se presentan en sentido contrario: la economía china sigue creciendo a un ritmo muy superior al de cualquier economía de otros países con gran presencia internacional; la campaña anticorrupción, que otorga más credibilidad a Xí cuanto mayor es su duración –varios meses ya- y más amplio su radio de acción –no sólo los políticos están sufriendo las consecuencias de la misma, también los militares -; los recientes éxitos diplomáticos en las relaciones con naciones vecinas y EEUU; y la inexistencia de una oposición organizada al régimen.

Personalmente, considero que el PCCh, a pesar de campañas dirigidas a aumentar el control que ejerce sobre la sociedad china, se encuentra en la posición más débil desde la década de los ’70 –obviando los años en torno a 1989- como fruto de los cambios en la distribución del poder a los que está sometido el Sistema Internacional y el conjunto de actores que lo componen, como he defendido aquí y aquí. De ahí que el debate sobre el posible desmoronamiento del mandato del PCCh sea paralelo al del debilitamiento de los Estados, de China en este caso.

Por otro lado, este tipo de narraciones que utilizan los mismos elementos de análisis (la lucha contra la corrupción, el crecimiento económico, el sistema autoritario) pero que acaban por conducir a opiniones fundamentalmente contrarias funcionan como eco de otro debate en el que comentaristas de diverso signo también interpretan los mismos hechos de manera diametralmente opuesta y que se desarrolla en torno al papel que China se está preparando para interpretar en el futuro cercano, que podríamos resumir –de forma quizá demasiado reduccionista- a partir de los conceptos opuestos de天下(tiānxià, todo bajo el cielo, en su versión más ‘militante’ ) y 中國和平發展(Zhōngguó hépíng fāzhǎn, desarrollo pacífico de China). Dejo para las próximas entradas un análisis más profundo de este asunto, que sigue marcando el día a día de las discusiones de todos los que, de algún modo u otro, somos apasionados del mundo chino.

 

PARA SABER MÁS:

Soy un politólogo especialista en relaciones internacionales y asuntos de Asia oriental. Actualmente investigo la naturaleza de la estrategia de inserción internacional de China en el marco de sus relaciones con Latinoamérica, a la vez que desarrollo mi carrera profesional en el campo del análisis de inteligencia. Mi pasión es estudiar cómo funcionan las relaciones entre Estados, siempre desde una óptica asiática, en un periodo en el que están perdiendo influencia en favor de otros actores transnacionales.
Mallorquín de nacimiento y madrileño de adopción, he vivido en Shanghái y en Liubliana (Eslovenia) movido por mi voluntad de aprender y disfrutar del contacto con realidades alejadas de mi punto de partida. Si estás interesad@ puedes seguir mi trabajo en http://ucm.academia.edu/CarlosBlanco