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Entrevista a Miao Poya (Partido Socialdemócrata de Taiwán)

Fuente: http://www.ketagalanmedia.com/2017/05/25/marriage-equality-innovation-taiwan-and-trump-conversation-with-jennifer-lu-and-miao-poya/#jp-carousel-25771

Miao Poya (苗博雅) es la actual candidata del Partido Socialdemócrata por el distrito de la ciudad de Taipei para las próximas elecciones municipales taiwanesas de 2018. Miao ha participado en diversos movimientos sociales que surgieron después del Movimiento del Girasol en 2014. Se afilió al partido en 2015, coincidiendo con el período de su formación. Al igual que otros partidos políticos de la “Tercera fuerza” – los partidos que nacieron después del Movimiento del Girasol-, el Partido Socialdemócrata también emergió por la necesidad que sintieron algunos participantes del Movimiento del Girasol de ofrecer a la sociedad un partido político que pudiera articular las demandas tradicionales de la socialdemocracia.  En la siguiente entrevista, Miao nos habla de temas candentes como el de la soberanía de Taiwán, los movimientos sociales o el rol del partido en la sociedad taiwanesa.

Brian Hioe: ¿Te podrías presentar para la gente que no te conoce?

Miao Poya: Me llamo Miao Poya (苗博雅). Actualmente, soy una de las candidatas para las próximas elecciones municipales de la ciudad Taipei. La primera vez que me presenté fue en 2015 ya que me afilié al Partido Socialdemócrata durante el proceso de su formación. Representé al partido en el distrito electoral de la ciudad de Taipei durante las elecciones legislativas. En aquel momento, obtuve 21000 votos, 12,1% de los votos. Fui una de las candidatas más exitosas que no provenía de los sectores del Guomintang o el DPP.

Antes de convertirme en candidata, fui activista social en la “Alianza para acabar con la pena de muerte en Taiwan” que luchó por una reforma judicial. Aquel fue mi tercer trabajo formal después de haber entrado al mercado laboral. También trabajé en el ámbito jurídico de una forma más tradicional. Estuve trabajando en la oficina de un abogado ayudando con casos relacionados con compañías tecnológicas. Me interesé por este campo porque me gradué en el departamento de derecho en la Universidad Nacional de Taiwán.

 

BH: ¿Por qué decidiste presentarte como candidata en 2016? ¿por qué has decidido volver a hacerlo otra vez este año?

M.P: En 2016, cuando me presenté a las elecciones, tomé la decisión de presentarme a principios de 2015. En aquel momento, la sociedad taiwanesa estaba llena de oportunidades y también confundida porque después del final del Movimiento del Girasol en 2014, la sociedad civil estaba totalmente desconcertada. Paradójicamente, en el mundo político se había progresado muy poco. A pesar de la fuerza social que tuvimos, no se consiguieron las cuatro peticiones que reclamamos durante el Movimiento del Girasol.  Nos quedamos con la sensación de que no disponíamos de los medios para poder llevar a cabo los cambios que la gente pedía.

Así pues, cuando tuvimos que empezar a afrontar las elecciones de 2016, en 2015 nos dimos cuenta de que el problema más importante era el de cómo lograr la primera transición de poder en la legislatura de Taiwán ya que nunca ocurrió en los últimos 30 años de democratización. Para un país democrático, es anormal que la mayoría de partidos políticos nunca haya cambiado. Pienso que este problema político es el más importante.

Ahora se pueden ver algunos signos con Tsai Ing-Wen como presidenta. Los taiwaneses ya han vivido dos transiciones de poder presidenciales. Sin embargo, esto nunca ha pasado en la legislatura. Así que cuando la fundadora del partido Fan Yun se puso en contacto conmigo en 2015 para debatir este problema, sentí que intentar cambiar el curso de las cosas en la legislatura era algo muy significativo. Podría ser un hito en el desarrollo de la democracia taiwanesa. Yo creía que teníamos que intentar impulsar un cambio. Así que esta es la razón principal por la que decidí participar en las elecciones.

B.H : ¿Qué tipo de cambios crees que se han dado desde 2016 hasta la actualidad? ¿Ha cambiado la estratégica electoral o las circunstancias políticas?

M.P: Respecto a las circunstancias políticas, lo que difiere ha sido el hecho de que ha habido un cambio político en el poder, tanto en la legislatura como en la presidencia. La última vez, quisimos dar una oportunidad a fuerzas políticas más progresistas. Ahora, en las actuales elecciones, podemos evaluar la actuación de dichas fuerzas.

Uno de los objetivos de participar en las elecciones municipales es la conservación de la pluralidad de las fuerzas políticas progresistas en Taiwán. Para que más partidos políticos puedan conseguir más poder y competir políticamente debemos asegurar la existencia de un espacio político en el que puedan emerger. Esto es diferente de 2016 porque en aquel momento todos los partidos intentamos unirnos para derrocar al partido conservador [Guomintang]. Ahora la cuestión es la disputa de más espacio político que permita a fuerzas  progresistas intentar materializar sus ideales.

Como tal, la orientación política de la actualidad es diferente.

Respecto a mi estrategia electoral, para ser elegido como legislador del distrito tienes que ganar la mitad de todos los votos. En mi distrito hay trece candidatos. Además, en lugar de intentar conseguir la mitad de votos de una manera amplia, tienes que ganar los votos de grupos específicos. Considero que hay ciertos asuntos locales que se deben debatir. Debemos cambiar las prioridades, mirar menos a todo aquello que incumbe al gobierno central y centrarnos más en los problemas locales. Para mi esta es la gran diferencia.

 

BH: ¿Hay algún problema en el que esperas poder centrarte más como resultado de los cambios políticos? Por ejemplo, la emergencia de fuerzas políticas conservadoras que se oponen al matrimonio homosexual.

 MP: En estas elecciones, queremos debatir con los votantes tres puntos principales. El primero tiene que ver con la cuestión del mundo laboral. Necesitamos conseguir más protección laboral para los trabajadores. El segundo tiene que ver con el cuidado de los niños y las personas mayores. El tercero trata sobre los problemas sobre la soberanía de Taiwán. Estos tres puntos son los que nos gustaría poder transmitir a nuestros votantes.

En relación con lo que has mencionado sobre el matrimonio homosexual, este asunto también es importante. Sin embargo, a nivel local no se puede hacer mucho al respecto porque el gobierno de la ciudad de Taipei no tiene el poder para decidir. Por lo menos, respecto a cuestiones laborales, el gobierno local puede llevar a cabo inspecciones de trabajo o promover políticas educativas sobre derechos laborales.

Respecto a la soberanía taiwanesa, esto es quizás un asunto especial en la ciudad de Taipei. La ciudad tiene muchos intercambios con China, mientras que China también está centrada en la ciudad. Nosotros aspiramos a que haya transparencia. Detrás de tales intercambios no debería existir una amenaza para la democracia de Taiwán.

B.H ¿Crees que ha habido algún cambio en el Partido Socialdemócrata?

M.P: El principal cambio en el partido ha sido la perdida de oportunidades para tener más visibilidad como resultado de no ganar ningún escaño. Así que que nos tenemos que reafirmar enfrente de la gente. En la actualidad, esta es la principal dificultad.

En comparación con otros partidos de la tercera fuerza, después de las elecciones de 2016, nosotros pensamos que en las elecciones de 2018 existía la necesidad de progresar. Como resultado, hemos continuado manteniendo el contacto con otros partidos pequeños como la Unión Solidaria de Taiwán, el Partido Radical, el Partido del Nuevo Poder y el Partido Verde. Por supuesto, estamos a dispuestos a cooperar menos con el Partido del Nuevo Poder ya que ellos tienen escaños y por lo tanto pueden depender de ellos mismos. Con los otros partidos, hemos llegado a algunos consensos en algunos distritos electorales.

B.H ¿Cuáles crees que son los principales puntos a los que os gustaría aspirar en estos momentos?

El principal punto es centrarse en las elecciones municipales porque solo tenemos la oportunidad de expresarnos políticamente si conseguimos escaños. Es una oportunidad para ganar visibilidad. Así que este es el principal objetivo del Partido Socialdemócrata. Nuestro objetivo es obtener los suficientes escaños para formar un comité político.

BH: Me he dado cuenta de que Fan Yun será la candidata para la alcaldía de la ciudad de Taipei.

MP: La decisión se hizo publica hace unos días. Creo que es una de las decisiones estratégicas importantes que ella ha tomado para ayudar a que nuestra posición sea más visible. Esto también implica una carga y un sacrificio para ella.

BH: ¿Cómo entiendes los ideales de la socialdemocracia en el contexto de Taiwán? ¿Cómo crees que podría influir a Taiwán?¿Crees que Taiwán puede seguir un camino similar al de algunos países escandinavos? Ya hice esta pregunta en 2016 cuando entrevisté a otros candidatos del partido.

 MP: La etiqueta de socialdemocracia es bastante extensa. La historia, el contexto, las políticas de los partidos socialdemócratas en Europa varían. Desde luego que también hay diferencias en el contexto taiwanes. En nuestro contexto, creo que es importante que estratégicamente no nos opongamos al libre mercado. Nosotros esperamos conseguir un mercado más equitativo.

Bajo tal precondición de no oponerse a la totalidad del mercado libre, ¿cómo podemos expresar que el libre mercado tiene problemas que deben ser corregidos? Durante los últimos treinta años de desarrollo económico en Taiwán, ningún partido con poder político no ha defendido estas posturas.

 Asimismo, el Partido Socialdemócrata reconoce que Taiwán tiene un importante problema: la cuestión de la unificación y la independencia. Respecto a este tema, nuestra posición es bastante clara. Nosotros defendemos el derecho a la autodeterminación de Taiwán. Por otro lado, respecto a la economía, nosotros necesitamos reflexionar sobre la influencia del mercado libre. Queremos reivindicar una reflexión más profunda sobre estos temas. En el pasado, aquellos que defendían la independencia y aquellos que promovían la unificación estaban fuertemente divididos en dos bandos. Sin embargo, si añades a la ecuación temas relacionados con el bienestar social, el mercado, el desarrollo sostenido, entonces no solo tenemos aquellos que están a favor o en contra de la independencia, sino que también aparece la izquierda y la derecha. Considero que esto puede favorecer a la pluralidad de la democracia taiwanesa.

Ahora mismo, después del debilitamiento de los partidos políticos más conservadores en Taiwán, una nueva versión renovada del Guomintang, más autoritaria y respaldada por las grandes compañías y los conglomerados económicos ha reaparecido. Puede decidir los presidentes de las universidades o que canales de televisión pueden ser emitidos o no. Cuando debatimos sobre la unificación o la independencia de Taiwán, estos temas no suelen salir a la luz. Así que creo que la socialdemocracia en el contexto taiwanes puede facilitar una discusión política que no solo se centre en la cuestión sobre la soberanía de la isla. Es evidente que este tema es muy importante, pero hay otras cuestiones que también necesitan ser debatidas.

 

BH: ¿Cuál crees que es el principal desafío para el Partido Socialdemócrata?

 MP: ¡El principal desafío es nuestra supervivencia como partido! (se ríe). Hablando con franqueza, un partido político necesita escaños para poder influir políticamente. Así que nuestra prioridad es ganar escaños para poder ejercer nuestra influencia política en el futuro. Si no lo conseguimos, nuestra influencia se verá reducida.

 

BH: ¿Cómo compararías las circunstancias de Taiwán con otros contextos políticos en Asia? Desde 2016, han aparecido algunas fuerzas progresistas a la vez que ha habido un repunte de las fuerzas conservadores. ¿Cómo situarías a Taiwán en este contexto?

 

MP: Esto tiene que ver con las circunstancias nacionales de Taiwán en las que un partido pequeño como el nuestro quizás no tenga demasiada influencia en la actualidad. Pero como país pequeño situado entre Estados Unidos y China, si describes las actuales circunstancias en términos conflictivos, entonces son un poco confusas. Es posible que haya peligros, pero a la vez oportunidades. Esto depende de si la estrategia de Taiwán es capaz de adaptarse.

Sin embargo, creo que la actual estrategia es a veces demasiado conservadora o renuncia a ciertas oportunidades que podrían beneficiar los intereses de Taiwán. Por ejemplo, el actual presidente de Estados Unidos es impredecible. Para un individuo como él existen peligros, pero también oportunidades. Todo depende de si uno sabe sacarle partido a la situación.

Quizás, debido a la presión de China, la actual presidenta de Taiwán no ha podido manifestar claramente sus esperanzas a la sociedad internacional. Aunque ella habla sobre preservación del estatus quo, no creo que sea lo que quiere. Sería demasiado insensato. El estatus quo no se puede mantener siempre, ya que siempre está en un estado permanente de cambio. Ella debe tener sus ideas política, pero durante las elecciones utiliza un lenguaje que favorece el estatus quo.

¿Qué ideas políticas tiene si no las expresa con claridad? Como consecuencia, es difícil que la gente de la nación se una para conseguir algo juntos ya que nadie conoce los objetivos. Es una lástima. En la actualidad, no tenemos una manera de conocer de una forma holística los objetivos estratégicos del gobierno. Solo enfatiza que tenemos que buscar más socios internacionales, así que deberíamos orientarnos hacía el sudeste asiático o establecer mejores lazos con Japón.

No obstante, China tiene un comportamiento mucho más restrictivo en ciertos aspectos. ¿Cuál es nuestra estrategia para contrarrestar tal comportamiento de una manera que Taiwán pueda mantener su seguridad? Creo que esta cuestión es una fuente de conflicto para los taiwaneses, así que la presidenta debería ser clara para hacer sentir a los ciudadanos que tiene un plan para contrarrestar la situación.

En este sentido, el Partido Socialdemócrata, como partido sin escaños, lo único que puede hacer es establecer conexiones entre la sociedad civil. Muchos de nuestros militantes tienen experiencia en los movimientos sociales. Muy a menudo, esa experiencia les hace tener contactos con sociedades civiles de otros países asiáticos.

Por ejemplo, yo he ido a Hong Kong unas cuantas veces para compartir la experiencia de los movimientos sociales taiwaneses con la finalidad de construir conexiones con los movimientos sociales de Hong Kong, a pesar de que no tengo ningún intercambio con el gobierno hongkones u otros gobiernos. Al menos, trabajo en la construcción de conexiones con la sociedad civil.

Para mí, la importancia de obtener escaños es que quizás tendremos la oportunidad de establecer relaciones oficiales. Por ejemplo, como miembro del ayuntamiento de la ciudad de Taipei se pueden llevar a cabo varios intercambios con otras ciudades. No por un simple acto de vanidad institucional sino para poder construir conexiones con otros partidos políticos o políticos con orientaciones políticas similares a las nuestras. Esto es algo por lo que nos gustaría luchar.

 

BH: ¿Finalmente, qué te gustaría decirles a tus lectores taiwaneses e internacionales?

MP: Durante los últimos treinta años, la sociedad taiwanesa ha trabajado muy duro para ser un miembro de la sociedad internacional. Nos gustaría poder participar en la sociedad internacional de diferentes maneras. A pesar de que nos suelen rechazar, no nos hemos rendido.

También espero que si la gente espera cambiar la política en Asia, que tome Taiwán como un buen punto de partida ya que ha sido capaz de democratizarse. Ha tenido tres transiciones de poder político, ha establecido justicia transicional y ha utilizado el Tribunal Supremo para resolver temas relacionados con la igualdad de matrimonio.

Taiwán es una democracia con sus problemas, al igual que Estados Unidos. Pero esto apunta a que Taiwán tiene una posibilidad en Asia. Si la gente reconoce el deseo de Taiwán de participar en la sociedad internacional, su habilidad para influir en Asia o apoya a la causa de Taiwán, quizás tendremos una oportunidad para cambiar la política en Asia. Sin embargo, necesitamos que más amigos nos ayuden a logar esto.

 

 

 

New Bloom Magazine (破土)

La revista New Bloom (破土) es una publicación online taiwanesa que nació durante el Movimiento del Girasol en 2014. La revista fue creada por el taiwanés-americano Brian Hioe (丘琦欣) con el objetivo de debatir la política taiwanesa y de la región de Asia Pacifico desde un punto de vista crítico e internacionalista. Los colaboradores de la revista son un grupo de estudiantes y activistas de Estados Unidos y Taiwán.