Lo último

Ideas

New Bloom Magazine

La ambivalencia geopolitica estadounidense hacia Taiwán

¿Tiene EEUU política hacia Taiwán digna de ese nombre?

Las recientes declaraciones del Presidente del Instituto Americano en Taiwán (AIT en inglés), James Moriarty, son un caso ilustrativo de la hipocresía de la política exterior americana hacia Taiwán. Moriarty hizo un llamamiento a Taiwán para mantener el estatus quo con China. Elogió a la administración de Tsai Ing-Wen por la preservación de las relaciones con China continental. También pidió al gobierno taiwanés que tomara más medidas para reforzar su defensa, a la vez que reafirmó la continua amistad entre Taiwán y Estados Unidos. Para cualquier conocedor de la situación política entre el eje Taiwán-China y Estados Unidos, el mensaje de Moriarty puede parecer más que contradictorio.

Es paradójico que Estados Unidos pida a Taiwán que continúe promoviendo relaciones pacíficas con China, mientras que también insta al gobierno de la isla de Formosa a invertir más en defensa. Un incremento en el gasto militar por parte del gobierno taiwanés, podría significar la compra de armamento americano, cuyas consecuencias podrían deteriorar las relaciones entre China y Taiwán, perjudicando así los lazos económicos entre ambos lados del estrecho.

El comportamiento de Estados Unidos podría indicar que la potencia estadounidense se estaría intentando beneficiar económicamente acosta de los problemas geopolíticos de Taiwán respecto a China, mientras que el gobierno estadounidense no aclara una de las cuestiones centrales de las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos: la intervención americana en nombre de Taiwán en el caso de que éste último fuera atacado por China. Actualmente, la potencia americana se niega a aclarar esta cuestión. La falta de esclarecimiento deja a Taiwán en un limbo geopolítico de “ambigüedad estratégica”.  Estados Unidos revindica que no existe ningún conflicto de intereses con Taiwán, de hecho, según el gobierno americano, los negocios armamentísticos podrían ser más positivos para Taiwán que para Estados Unidos.

Sin embargo, Estados Unidos ha limitado claramente la soberanía de Taiwán en el sistema internacional ya que ha ignorado el hecho de que Taiwán ha ido perdiendo reconocimiento diplomático en la comunidad internacional durante los últimos años. Por ejemplo, la bandera taiwanesa no se pudo izar durante la ceremonia de celebración del día Nacional de Taiwán en Estados unidos, ya que este último técnicamente no reconoce a Taiwán.

A pesar de que políticos como el ex Secretario del Partido Republicano en Idaho, Stephen Yates, han comentado que Estados Unidos apoya incondicionalmente la democracia, es muy improbable que el gobierno estadounidense apoye un referéndum democrático a favor de la independencia. Una consulta a la población taiwanesa, no sólo podría alterar el estatus quo entre China y Taiwán sino que amenazaría el interés nacional americano.

Históricamente, Estados Unidos se ha opuesto a referéndums por la independencia en contextos geopolíticos sensibles a sus intereses nacionales. Un claro ejemplo, es el reciente referéndum kurdo en el Kurdistán iraquí, donde actores políticos pro-americanos que se postularon a favor de la independencia no recibieron el beneplácito de Estados Unidos.

Es paradójico que Estados Unidos no apoye proyectos políticos “separatistas” y que defienda el estatus quo entre China y Taiwán, teniendo en cuenta que  nació de una guerra de independencia contra el Reino Unido, cuyo recuerdo aún permanece en el imaginario del nacionalismo estadounidense. Sin embargo, la hipocresía americana en el ámbito de las relaciones internacionales no es nada nuevo.

Por otro lado, como consecuencia de la ambivalencia de la política exterior americana hacia Taiwán, los taiwaneses se encuentran en un estado de angustia permanente, ya que suelen estar pendientes de que Estados Unidos muestre algún pequeño gesto a favor de su causa, a pesar de que raramente el gobierno estadounidense muestra concesiones. Un claro ejemplo de esto ha sido la introducción de la reciente Taiwan Travel Act en el senado americano, un decreto que permitará a oficiales del gobierno de Taiwán y Estados Unidos viajar para llevar a cabo reuniones gubernamentales. Este último movimiento político, que debería ser un derecho básico para el gobierno taiwanés, ha generado un gran descontento en China continental. Las condenas del gobierno chino han contribuido a que los taiwaneses perciban la Taiwan Travel Act como un acto de suma importancia, a pesar de que en realidad, la entrada en vigor del acta no cambiará el rumbo de las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos.

A estas alturas, debería estar claro que el apoyo americano a Taiwán sólo incrementara hasta el punto en el que éste no traspase los límites de sus intereses nacionales. Por otro lado, teniendo en cuenta la grandeza de China, es muy poco probable que Estados Unidos se empantane en un conflicto militar con el gigante asiático para defender la causa taiwanesa. Sin embargo, en Taiwán existe una imagen idealizada de Estados Unidos, en la que la potencia americana aún se ve como la valedora global de la democracia y la libertad, a pesar de que la realidad indica  todo lo contrario. El apoyo americano al Guomintang (KMT) ha sido combinado con una postura de ambivalencia geoestratégica, dejando a la democracia taiwanesa a la merced de las constantes amenazas de China.

Por lo tanto, las declaraciones que hizo Moriarty durante el día Nacional de la República de China son un claro ejemplo de la postura americana hacia Taiwán.  Muestran como el gobierno de Estados Unidos es partidario de que la carga de las relaciones entre China y Taiwán recaiga en el último. Esto no debería ser una sorpresa, a pesar de que es evidente que el comportamiento de Estados Unidos respecto a Taiwán es más que reprochable. Desafortunadamente, en Taiwán raramente se oyen voces críticas al respecto y es muy probable que esta situación no cambie en el futuro.

 

 

 

New Bloom Magazine (破土)

La revista New Bloom (破土) es una publicación online taiwanesa que nació durante el Movimiento del Girasol en 2014. La revista fue creada por el taiwanés-americano Brian Hioe (丘琦欣) con el objetivo de debatir la política taiwanesa y de la región de Asia Pacifico desde un punto de vista crítico e internacionalista. Los colaboradores de la revista son un grupo de estudiantes y activistas de Estados Unidos y Taiwán.

Últimas entradas deNew Bloom Magazine (破土) (ver todo)