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El Movimiento de la Nueva Vida en el fascismo chino del periodo de entreguerras (1927-1937)

¿Ha existido en realidad el fascismo chino?

Introducción:

¿Ha existido en realidad el fascismo chino? Cuando hablamos de fascismo chino tenemos que hacer referencia necesariamente a una organización política conocida con varios nombres distintos: el nombre más común fue el de Camisas Azules (lanyishe) que fue utilizado en las prensa internacional durante los años treinta del siglo XX, aunque también se conoció por su nombre oficial, Sociedad de la Práctica Rigurosa de los Tres Principios del Pueblo (sanminzhuyi lixingshe o simplemente lixingshe)[1]. Lógicamente los Camisas Azules fueron la expresión más conocida del fascismo chino, aunque no fue la única, sí fue la más relevante. Más su desarrollo y características e importancia, más como grupo del tipo escuadrista y elitista, no deben oscurecer la existencia de otra manifestación menos conocida del fascismo chino: el Movimiento de la Nueva Vida (xinshenghuo yundong, MNV). Una plataforma fascista de masas -que se nutría de la experiencia ideológica de los Camisas Azules- basada en la captación, encuadramiento y control de la población a través eminentemente de políticas sociales. Pero por otro lado, pese a tratarse de la referencia ineludible, la misma historiografía especializada en sinología ha mantenido sus dudas y reservas a la hora de definir como fascista a este grupo. En este sentido, parece que nos encontramos en una situación parecida a la que se ha producido en ocasiones en el caso español: el grupo fascista por excelencia sería aparentemente Falange Española, pero pese a tratarse del de mayor importancia su inclusión dentro de la nómina de los partidos fascistas europeos ha sido puesta insistentemente en duda.

Dos manifestaciones del fascismo chino: Sociedad Lixingshe y el Movimiento de la Nueva Vida

Chiang Kai-Shek en 1929. Fuente: Historical Photographs of China’ University of Bristol

 La Sociedad Lixingshe nació como un grupo secreto dentro de la militancia militar del Guomindang (GMD) durante el año 1932, una situación que la revestía de características peculiares en la historia fascista, desapareciendo orgánicamente como grupo en las Juventudes de los Tres Principios del Pueblo (sanminzhuyi qingniantuan) el 9 de julio de 1938, como consecuencia de la reorganización del partido. Para ello es necesario enfatizar en sus orígenes, los cuales están insertos en el mismo desarrollo del GMD como partido, en el régimen de Nanjing liderado por el propio GMD (1927-1937), en la figuras de Sun Yat-sen (1866-1925) y de Chiang Kai-shek (1887-1975), así como en su fondo rabiosamente neoconfucianista y nacionalista «chino» de nuevo cuño «sunyasenista».

Por otro lado, el MNV fue eminentemente una organización fascista de encuadramiento político, de adoctrinamiento moral y de control social auspiciada por el Cuartel General del Generalísimo del Comité Militar del Régimen Nacionalista de Nanchang (Guomin zhengfu junshi weiyuanhui weiyuanzhang Nanchang xingying), situado en la provincia de Jiangxi, en febrero de 1934, y como punto de encuentro de miembros, entre otros, de las dos principales plataformas fascistas pro-Chiang Kai-shek existentes en el seno del GMD, a saber: la Sociedad Lixingshe y el Grupo CC (CC xi). El ejemplo y la experiencia del MNV rápidamente fueron recogidos por el régimen Nanjing como base instrumental cara la movilización de masas en todo el país en torno al proyecto político del GMD. Rápidamente, la organización del MNV se extendió a lo largo de unas veinte provincias de China, transformándose en la punta de lanza del régimen del GMD. El origen y la razón para organizar dicho movimiento era muy específico en un principio: la «reconstrucción» de  diversas provincias del norte después de las campañas militares del GMD que tenían como objetivo principal la eliminación de las fuerzas comunistas. Esa «reconstrucción» que lideraría una organización netamente anticomunista como era el MNV, se basaría en adoctrinar y «reeducar/reprimir» a toda la población que había estado en

El Generalísimo del Consejo Militar Chiang Kai-shek dirige el Exterminio del Bandolerismo en el frente, 1934. Fuente: Academia Historica (AH), Fondo: PCKSC, 002-050101-00004-101

contacto con las fuerzas comunistas y, por ello, «contaminadas por ideologías perversas». El plan dirigido y controlado directamente por el Cuartel General del Generalísimo, el cual había sido creado para dirigir las maniobras militares contra la fuerza militar del Partido Comunista de China (PCCh), fue más allá de la simple lucha militar, y se erigió como el principal medio para organizar las tareas políticas y sociales que el GMD tenía en mente. Ante sí se desarrolló la tarea de «reconquistar» mediante un populismo fascista, eminentemente militarista y ferozmente anticomunista, a una población mermada y exhausta por la guerra civil. Para Chiang Kai-shek se trataba de militarizar a toda la población a imagen y semejanza del Ejército Nacional, pero dándole a ese encuadramiento un contenido político.

El MNV se prolongó de forma discontinua desde febrero de 1934 hasta diciembre de 1949, cuando el régimen del GMD se retiró a Taiwán tras ser vencido en la segunda y última fase de la Guerra Civil (1946-1949) por el PCCh. Por lo tanto, la existencia del MNV se desarrolló a lo largo de un total de quince años, siendo sus orígenes el jiaogong (exterminio del comunismo), especialmente a partir de 1934.

Orígenes y objetivos del MNV:

 El 19 de febrero de 1934 marcaría un hito para el fascismo chino, cuando Chiang Kai-shek, en un discurso público destinado a conmemorar la Celebración Extraordinaria del Cuartel General de Nanchang (Nanchang xingying kuoda jinianzhou), introdujo el concepto de Xinshenghuo yundong zhi yaoyi («La Esencia del Movimiento de la Nueva Vida»): el nacimiento del MNV era ya una realidad.[2] El camino a seguir por el MNV parecía no tener equívocos en sus pretensiones políticas, y por si alguien tenía dudas sobre  la dirección y la esencia del mismo, en relación a su encaje con la tradición, Chiang Kai-shek proclamaría el mismo día del nacimiento de la plataforma:

El Movimiento de la Nueva Vida que representa el espíritu de la fundación de la tradición china, adapta las cuatro virtudes [confucianistas] li [educación], yi [rectitud], lian [honestidad], chi [vergüenza] a la forma de vivir moderna. Es el movimiento revolucionario más eficaz y básico para salvar el país, construir el país y regenerar la nación.[3]

Chiang Kai-Shek en 1934. Fuente: Historical Photographs of China’ University of Bristo

El citado discurso público de Chiang Kai-shek de 19 de febrero de 1934 sería complementado posteriormente con otros cuatro discursos del Generalísimo que servirían de pilar para la proyección social del MNV. Estos cinco discursos de Chiang, enfatizaban como objetivo principal del MNV la regeneración de la nación china, poco antes moribunda, mediante dos fases: la primera de ellas se focalizaría en políticas sociales basadas en el orden y la higiene, siendo la segunda el desarrollo y fomento del militarismo (shenghuo junshihua), la productividad (shengchanhua) y el «arte» (yishuhua). Pero aparte de analizar los discursos del propio Chiang Kai-shek -muchas veces muy superficiales, a pesar de ser el máximo responsable de la plataforma-, para poder adentrarnos en el MNV, es necesario centrarse en otras figuras menos conocidas de su estructura. En este sentido, hay que tener en cuenta que la figura de líder de Chiang Kai-shek no constituyó el único centro neurálgico del MNV, aunque sí el político y simbólico.

El MNV fue, en un principio, dirigido por el Cuartel General del Generalísimo en la ciudad Nanchang, aunque rápidamente se formaría un Comité Central del Movimiento de la Nueva Vida (Xinshenghuo yungdong zonghui) para controlar y ampliar la organización a lo largo de las provincias de todo el territorio chino bajo control de Nanjing. El Comité Central del MNV obtuvo la categoría de institución oficial y pública del mismo régimen de Nanjing, con lo que podríamos decir que el MNV estuvo dirigido y controlado por la propia administración, siendo sus tareas legitimadas por el régimen del GMD. El MNV presentaba tres objetivos de trabajo principales: (1) simplificar los valores confucianistas a un lenguaje popular y de fácil asimilación por parte de la mayoría de la población -educación-; (2) fomentar la higiene personal y la salud pública como parte del plan modernizador del país -bienestar social-; (3) mantener el control y orden social -policía política-. Bajo estas tres premisas, el MNV desarrolló su actuación en diferentes campos de la vida diaria de los ciudadanos ubicados bajo el régimen de Nanjing, que iban a dar como fruto, teóricamente, un alto grado de movilización popular.

La gran ceremonia de la segunda concentración nacional de escultistas, 8 de octubre de 1936. Fuente: Academia Historica (AH), Fondo: PCKSC, 002-050101-00004-107,

Asimismo, por un lado, los jóvenes serían adoctrinados y encuadrados mediante: la educación militar (junxun), el escultismo (tongzijun), los grupos de autodefensa (baoweituan) y los grupos de jóvenes (zhuangdingtuan). A su vez, el militarismo y el control social generalizado se extenderían gracias a la recuperación del sistema baojia (sistema de empadronamiento y de control social desarrollado entre los siglos VI y X) y al sistema baoan (seguridad y orden). Mientras que para las mujeres se desarrollaría la Asociación de la Mejora de la Mujer (Funun shenguo gajin hui), a modo de estructura de encuadramiento y adoctrinamiento femenino de la «nueva mujer china». En este último caso, se pretendía combinar la imagen de la mujer como promotora y defensora de la familia, como responsable de la higiene, salud y educación de su familia, así como gestora abnegada de los asuntos domésticos, con la imagen de una mujer comprometida políticamente en los espacios públicos mediante acciones asistenciales. En todas estas estructuras el MNV se configuraba con el elemento rector de todas ellas, siendo Chiang Kai-shek su cabeza visible y máximo responsable.

Respecto al mundo del trabajo, especialmente, el obrero y sindical, fue un punto poco analizado y trabajado, en contraposición con el de la juventud o de las mujeres. A pesar de que la masa obrera china estaba muy concentrada en ciudades industrializadas como Shanghai, no fue objeto de campañas de encuadramiento potentes por parte del MNV, tal vez porque ahí encontraron los límites de su capacidad. El encuadramiento de los obreros -no como tales, sino como residentes de un vecindario- estuvo más concentrado en la formación de grupos de autodefensa del sistema baojia. Por lo tanto, a diferencia de otros movimientos fascistas en los que el encuadramiento de obreros constituyó uno de los puntos destacados del proceso movilizador nacional, en el caso chino la canalización de la masa obrera -no así la campesina- estaría sin un proyecto globalizante por parte del GMD y de su régimen.

Asimismo, cabría no olvidar como mecanismo complementario para el MNV en todo el proceso de encuadramiento y adoctrinamiento, de propagación y difusión, de un elemento destacado: el desarrollo del neoconfucianismo. El MNV fomentó las cuatro virtudes conocidas como li, yi, lian, chi (educación, rectitud, honestidad, vergüenza) procedentes de una de las obras clásicas confucianistas (Guanzi),[4] en la que se interpretan las cuatro virtudes necesarias para que toda sociedad no cayera en una crisis de identidad. Lógicamente las interpretaciones del MNV sobre las cuatro virtudes confucianistas fueron adaptadas e interpretadas según el contexto político y momento histórico en el que se desarrolló el MNV. La proyección de la tradición hacia el futuro, por un lado, y la búsqueda de la legitimidad histórica, por el otro, son hechos nada desdeñables para entender el interés, incluso la obsesión, de Chiang Kai-shek hacia estas cuatro virtudes confucianistas.

Epílogo y conclusiones:

La idea era crear una plataforma destinada a la captación y encuadramiento de las masas mediante la militarización y el fomento de las políticas sociales. El objetivo era crear un «consenso» popular alrededor de las políticas del GMD, buscando el «apoyo» de las masas a favor de la causa nacionalista y en contra de la comunista. El hilo conductor de esta operación sería el nacimiento del MNV, ya en 1934, como plataforma de masas de carácter fascista con altas dosis de (neo) confucianismo en sus aspectos morales y sociales. El punto de partida se tornaba claro: el MNV debería ser el instrumento de captación, encuadramiento y adoctrinamiento de las masas al servicio del GMD. Asimismo, el MNV, que bebía de la esencia ideológica de la Sociedad Lixinghe como continuación del proyecto fascista que los Camisas Azules intentaban llevar adelante en el seno del GMD, también se convirtió en el instrumento totalizador de la causa pro en el seno del GMD y en el régimen de Nanjing. Es más, el MNV, a parte de su concepto social de encuadramiento y adoctrinamiento de las masas, pretendía ser el punto de encuentro político de todas las facciones pro-Chiang existentes en el seno del GMD. Se quería convertir en una plataforma integradora de los diferentes proyectos políticos existentes en el GMD, en el crisol del fascismo aunque pudiera parecer contradictorio: no en vano se trataba de un papel unificador de partido que -con las peculiaridades de cada caso- también había tenido en Alemania, en Italia o en España. El proyecto revolucionario del GMD quería ser liderado por el MNV mediante una lectura fascista de la ideología de los Tres Principios de Pueblo de Sun Yat-sen -por más que ello resultase capcioso-, pero sin excluir a nadie por sus orígenes políticos. La unión en la fuerza era la idea que primaba en el proyecto político, donde los puntos de conexión deberían necesariamente potenciarse por encima de las diferencias existentes. Esa era la visión más doctrinal de un MNV integrado por miembros de la Sociedad Lixingshe, aunque también de otros grupos fascistas pro Chiang menos importantes como el Grupo CC o el Grupo Política y Estudio (Zhengxuexi). Todo ello sin menoscabar la opción menos idealista como era la vertiente de la realpolitik que Chiang Kai-shek, más allá de la ideología fascista del MNV, veía en la plataforma como mecanismo totalizador de la consolidación de su poder en el partido, ejército y régimen.

Todo ello fenecería con el letargo obligado del proyecto fascista derivado de la segunda cooperación entre GMD y PCCh en 1937 para hacer frente común a la invasión japonesa. Más el proyecto fascista chino no murió, sino que muto: primero en la Juventud de los Tres Principios del Pueblo, donde se concentraron la mayoría de los fascistas chinos, y segundo, a partir del resurgimiento del proyecto fascista del MNV a partir de 1946 en el contexto de la segunda Guerra Civil China. En este sentido la capacidad de adaptación del fascismo chino a las circunstancias gracias a su configuración orgánica -nunca existió un Partido Fascista Chino, como tal-, le permitió integrase en casi todos los proyecto liderados por el GMD, casi siempre organizado como una plataforma de facciones más que como un partido. Aquí reside otra de las circunstancias definitorias del fascismo chino como es la de su existencia como facción -o facciones- dentro de un partido previamente existente. No era concebible ser fascista y no ser del GMD, aunque ello no implicaba que el GMD fuera fascista, sino que dentro del GMD existía un programa fascista como otros que pugnaban entre sí por enarbolar en auténtico proyecto nacional.

NOTAS

[1] Para más información sobre el fascismo chino del periodo de entreguerras, véase: CHEN, Chiao-In: Radicalización del nacionalismo chino moderno: orígenes y desarrollo del fascismo chino. El caso de las organizaciones fascistas del Guomindang: la Sociedad Lixingshe y el Movimiento de la Nueva Vida (1927-1937), Tesis doctoral, Universitat Autònoma de Barcelona, 2014.

[2] El discurso fue publicado posteriormente por los periódicos en aras de la difusión de la actividad de Chiang Kai-shek en Nanchang; CHIANG, Kai-skek: «Xinshenghuo Yundong zhu yaoyi» (La Esencia del Movimiento de la Nueva Vida), Zhongyangribao (Diario Central), 27 de febrero de 1934.

[3] CHIANG, Kai-shek: «Xinshenghuo yundong zhi yaoyi » (La esencia del Movimiento de la Nueva Vida), 19 de febrero de 1934, en Jindai zhongguo shiliao congkan. Minguo ershisannian xinshenghuo yundong zongbaogao (Colección de documentos de la historia moderna china. Informe general del Movimiento de la Nueva Vida de 1934), vol. 527, Taipéi: Wenhai, 1989, pp. 64-65.

[4] Asimismo, cabe destacar que Guanzi sería utilizado por una de las escuelas filosóficas confucianista más estrictas y destacadas en la historia y tradición china como fue la legista (fajia); SCHIROKAUER, C. y BROWN, M.: Breve historia de la civilización china, Barcelona: Edicions Bellaterra, 2011 [2006],  pp.76-78.

Chiao-In Chen

Licenciada en Filología Española por la Universidad Católica de Fujen (Taiwán). Máster y Doctorado en Historia Contemporánea por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Actualmente es profesora asociada en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la UAB y miembro del grupo de investigación Centro de Estudios sobre las Épocas Franquista y Democrática (CEFID-UAB).