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Las horas bajas del activismo social en Singapur

El activismo social en la ciudad-estado de Singapur no pasa por buenos momentos. El activista social singapureño y trabajador social de 37 años, Jolovan Wham, se enfrenta a una condena de prisión por la organización de protestas y asambleas ilegales en espacios públicos según la Ley de Orden Público. Wham es conocido en la ciudad de Singapur por su activismo a favor de los derechos del colectivo LGTB y de los trabajadores inmigrantes del sureste asiático, cuyas condiciones de vida y salariales están caracterizadas por un estado de precarización permanente, al igual que la de algunos de sus paisanos residentes en ciudades como Hong Kong.

El gobierno singapureño denunció la protesta silenciosa que supuestamente organizó Wham, en la que un grupo de jóvenes con los ojos vendados sujetando un libro titulado 1987: La Conspiración marxista de Singapur 30 años después se subieron a diferentes vagones del metro de la ciudad sin permiso. El objetivo de la protesta fue la conmemoración del arresto de 22 personas en 1987 bajo la operación Spectrum ( 光谱行动, guang pu xingdong).

La operación Spectrum se llevó a cabo debido a que las fuerzas gubernamentales sospechaban de que el grupo de detenidos que estaba formado por trabajadores sociales, estudiantes educados en el extranjero y miembros de base de colectivos católicos tenía la intención de derrocar al gobierno liderado por el histórico Partido de Acción Popular (PAP) para instaurar un estado marxista. El PAP fue fundado por Lee Kuan Yew en 1954,  y ha tenido una posición hegemónica en la esfera política singapureña desde 1959.

Años más tarde, en 2001, la sociedad civil descubrió a través de una entrevista al Primer Ministro adjunto, Tharman Shanmugaratnam, que en realidad las detenciones de 1987 estuvieron motivadas por motivos políticos, dejando de manifiesto la inexistencia del supuesto complot que detectaron las fuerzas de seguridad estatales.

Por otro lado, Wham ha sido denunciado por el gobierno por haber permitido a extranjeros participar en actos políticos en solidaridad con el Movimiento de Los Paraguas (Umbrella Movement en inglés) – el movimiento social hongkonés que emergió en 2014-. También ha recibido críticas por haber enaltecido símbolos nacionales en un acto a favor del movimiento político malayo Bersih – el movimiento que nació en 2005 con el objetivo de revindicar la existencia de procesos de transparencia para las elecciones nacionales malayas-.

El caso de Wham muestra como los derechos de la sociedad civil están retrocediendo en la ciudad-estado, a pesar de que históricamente, el activismo en Singapur ha experimentado grandes dificultades debido a las características de las estructuras de poder de la ciudad controladas por el PAP y el sector corporativo con ciertos tintes coloniales.

El retroceso que está experimentando el activismo social en Singapur se debe principalmente a tres factores relacionados entre si. Como comenta la periodista Kirsten Han, la perdida relativa de hegemonía del PAP, ahora dirigido por el Primer Ministro Lee Hsien Loong – el hijo mayor del histórico político Lee Kuan Yew – ha causado que el gobierno restringa la actividad política en espacios públicos con el fin de reconquistar su posición central en la vida singapureña.

Por otro lado, la amenaza terrorista que sobrevuela la ciudad-estado, especialmente desde los ataques perpetrados por ISIS en la ciudad filipina de Marawi el 23 de mayo de 2017 y el reciente auge de grupos fundamentalistas islámicos en el país vecino de Indonesia, ha sido utilizada por el gobierno como pretexto para limitar las libertades políticas de los ciudadanos por “motivos de seguridad nacional”.  Por ejemplo, las asambleas públicas cada vez son menos toleradas por el gobierno singapureño.

Por último, la regresión del activismo social también ha sido producto de las tendencias globales causadas por la geopolítica del neoliberalismo anglosajón. La gobernanza neoliberal con características asiáticas también ha sido puesta en practica en la ciudad-estado. Los bancos y las grandes corporaciones aún siguen teniendo un papel central en la vida política de la ciudad.

Cabe esperar que la situación no cambiará en el futuro próximo. Ni en Singapur ni en el resto de países del sureste asiático o Asia Oriental.  La situación geopolítica global resultado de un sistema económico en crisis sistémica y el caos producido por los conflictos de los nuevos imperios combatientes es probable que no facilite el desarrollo del activismo social en Asia. Sin duda, se presentan grandes retos para el activismo en Asia.

 

Fuentes:

1. http://www.atimes.com/article/no-dissident-thoughts-allowed-singapore/

2. http://www.theindependent.sg/activists-stage-rare-demonstration-against-isa-detentions-of-1987-in-singapore-mrt/

3. https://www.channelnewsasia.com/news/singapore/activist-jolovan-wham-charged-with-organising-public-assemblies-9450360

4. http://www.scmp.com/week-asia/politics/article/2122153/new-chee-soon-juan-singapore-activist-jolovan-wham-defiant-after

5. http://www.scmp.com/news/asia/southeast-asia/article/2122084/singapore-charges-activist-organising-assemblies-without

 

 

 

Ferrán Pérez 安風龍

Graduado de Asia Oriental por la Universidad Autónoma de Barcelona. Vivió 3 años en Taiwán,donde obtuvo sus estudios de máster en estudios de Asia Pacifico en la National Chengchi University. Actualmente es estudiante de doctorado de relaciones internacionales, seguridad y gobernanza global en la Universidad de Sussex en el Reino Unido. Su principal área de investigación se centra en la producción de teoría de relaciones internacionales en Asia Oriental y en los movimientos sociales de Asia Oriental.