Lo último

Negocios

Al Oeste del Este

Al Gobierno chino le preocupan sus gigantes de internet

Tencent y Alibaba, en el punto de mira de Pekín

Las empresas tecnológicas Tencent y Alibaba son, con ingresos netos de 8.600 y 2.000 millones de dólares respectivamente en el segundo trimestre de 2017, los grandes gigantes de internet en China, además de dos de las diez compañías con mayor capitalización del mundo, un motivo que enorgullece y preocupa por partes iguales al Gobierno chino.

Pekín trata de poner coto a Tencent y Alibaba, ya sea estrechándoles el cerco regulatorio o atrayendo su interés a inversiones en empresas estatales.

Preocupado por la pérdida de poder efectivo de las empresas controladas por el Estado (SOE por sus singlas en inglés) y en un mercado cada vez más controlado por las compañías tecnológicas, Pekín trata de ponerles coto, ya sea estrechándoles el cerco regulatorio o atrayendo su interés a inversiones en empresas estatales.

El Gobierno parece estar muy preocupado porque los dos mastodontes de internet acaparen demasiados datos sensibles, y con ello, demasiado poder. Por eso parece decidido a tomar cartas en el asunto.

Servicio de pago por móvil de Alipay.
Crédito: Alipay

Todo empezó con un juego

Un buen ejemplo de ello es Honour of kings (Honor de reyes), el videojuego para móviles más rentable del mundo. Con un total de 80 millones de usuarios en apenas dos años, ha hecho las delicias de los jóvenes chinos. Sin embargo, algo no acababa de gustar al Gobierno,que  tachó de ‘veneno’ esta aplicación gratuita para smartphones. La compañía responsable de su diseño y descarga, Tencent, empresa que gestiona Wechat, la plataforma de chat, pago y redes sociales más importante de China, decidió limitar su uso en función de la edad, una simple medida que se calcula costó más de 15.000 millones de dólares en capitalización, según informa el rotativo Financial Times.

Alibaba, en el punto de mira

Tencent no fue la única empresa afectada por este ‘cambio de parecer’ del Gobierno chino. Pekín está preocupado por el auge de las transacciones a través de las aplicaciones móviles de Wechatpay o Alypay, los cuales se están convirtiendo prácticamente en el único medio de pago posible en la actualidad en China desde que el Banco Central pusiera coto a las tarjetas de crédito y el dinero en efectivo.

Unicom, el segundo operador de telefonía más grande de china.
Foto: China Daily

Tras meses de persecuciones y órdenes de cierre de páginas web, Taobao, la plataforma de comercio electrónico de Alibaba, fue acusada de vender regalos procedentes de páginas web prohibidas. Además, el Gobierno ordenó a la empresa capitaneada por Jack Ma a redireccionar sus plataformas de pago ‘peer-to-peer’ a entidades bancarias convencionales, previsiblemente para evitar fuga o pérdida de capitales. No es que el Gobierno vea con malos ojos las actividades de estos mastodontes, a quienes considera necesarios para el impulso económico del país. Lo que le lleva a desconfiar sobre ellos es precisamente la falta de control sobre los mismos. Según informa Financial Times, Tencent, Baidu (el buscador más usado en China, donde Google todavía está prohibido) y Sina Weibo (el equivalente a Twitter), han sido investigados por los reguladores acusados de divulgar material “que daña el orden social”.

 Miedo a la fuga de capitales

El mismo recelo sufrieron las plataformas de pago por Internet. Lo que en un principio era una vía de ingreso más ágil que desatascaba las transacciones bancarias fue visto por el Gobierno como una competencia desleal contra las entidades bancarias del país. La llegada de Alipay y Weixin Pay, las plataformas móviles de Alibaba y Wechat respetivamente, supusieron una reducción significativa del cash flow en el sistema bancario, convirtiendo a las empresas de tecnología de la información en bancos ‘de facto’.

El pago por móvil se cuenta entre los nuevos servicios de Wechat.
Foto: Wechat

La colaboración, la única salida

Sin embargo, Pekín sabe bien que enfrentarse a la gallina de los huevos de oro no es ni fácil ni aconsejable, máxime cuando necesita sine qua non su colaboración para la gestión de los codiciados metadatos. La única salida viable es la colaboración, y esa parece ser la nueva estrategia del gobierno de Xi Jinping, que ha decidido dar una de cal y otra de arena a los gigantes de IT. Para muestra un botón: después de casi un año de negociación, este verano trascendió el que Alibaba, Tencent y Baidu habían inyectado 12.000 millones de dólares en la empresa estatal China Unicom.

La medida, más encaminada a ser un correctivo a los gestores de Unicom que a los responsables de las empresas IT, también supone un claro ejemplo de implicación de estas en el desarrollo y evolución del sector público nacional, una de las grandes obsesiones del gobierno de Pekín. ¿En qué acabará todo? Lo sabremos a partir del 18 de octubre.

Periodista y politólogo de formación, siempre encuentro algo de tiempo para escribir sobre uno de mis temas preferidos: China y Extremo Oriente. Gran amante de la cultura oriental, con el corazón dividido entre Barcelona y Shanghai. Escribo sobre China y otros mercados emergentes en mi blog: www.alotroladodelbric.wordpress.com